Propiedades del Aguamarina, tesoro del mar

Aguamarina

Cuenta una leyenda griega que el dios Neptuno, en un gesto de generosidad, regaló a las sirenas una bella piedra de color azul turquesa que las diosas del mar guardaron como si de un tesoro se tratase: el Aguamarina. Esta piedra, que también aparece en forma de cristal, ha sido tradicionalmente el amuleto de la gente de mar, marinos y pescadores, dándoles protección frente a las tormentas y al océano enfurecido.

El Aguamarina, cuyo nombre significa «agua de mar», está ligada a los poderes mágicos del agua. Junto con este don está su color azul, del que se dice que es capaz de influir positivamente en la naturaleza y sus fenómenos. De ahí que los marinos, en la antigüedad, grabaran en estas piedras la imagen de Neptuno para calmar las tempestades durante las travesías y así asegurarse las victorias en las batallas navales.

Según algunos escritos de la Edad Media, al Aguamarina se le consideraba una gema de poderes mediúmnicos. Los magos y adivinos la usaban de diversas maneras para conseguir vislumbrar el futuro.

Uno de estos métodos consistía en atar una pequeña Aguamarina en el extremo de un hilo, como si fuera un péndulo, y dejarla suspendida sobre un recipiente lleno de agua. La piedra sólo debía rozar la superficie del líquido. En cuanto al recipiente, éste llevaba inscritas en su borde interior todas la letras del alfabeto, rodeándolo. Cuando se formulaba la pregunta, el nigromante solo debía mover ligeramente el hilo con la piedra y dejar que el aguamarina golpease libremente las letras de los bordes del recipiente. Esas letras formarían la respuesta a lo que se necesitaba saber. Si funcionaba o no, eso ya no lo dicen los libros…

Debe ser por esa facultad «adivinatoria» del Aguamarina que se la considera como la única piedra que es capaz de revelar los secretos del corazón y los verdaderos sentimientos del alma, ya sean positivos como no tan positivos. Y no sólo los propios, sino también los ajenos. Esta última facultad es útil para protegernos de aquellas personas que pueden no resultarnos, digamos, buenas compañías.

De hecho, el color del Aguamarina, sobre todo si es en la forma de cristal, puede cambiar su color dependiendo del estado de ánimo de quien la lleve. Si se está en paz consigo mismo, alegre, feliz y satisfecho, la piedra mostrará su azul más intenso, el mismo que el mar cuando está tranquilo y en calma. Si, al contrario, la persona se siente desanimada, triste o sufre una pérdida de amor, el Aguamarina se tornará gris verdosa, o se enturbiará y perderá su brillo. Con razón, en Astrología, el Aguamarina es la piedra de la Luna.

En cuanto a sus propiedades curativas y espirituales, el Aguamarina, está relacionada como dije anteriormente, al elemento Agua. El Aguamarina tiene el don de calmar, purificar, fortalecer y equilibrar las emociones. Afianza los sentimientos, da claridad mental y fortalece el espíritu frente todo aquello que pueda alterar nuestro estado anímico.

En cuanto a su relación con los chakras, el Aguamarina se asocia con los chakras Manipura, situado en el plexo solar y relacionado con la vida emocional, y Visudha, situado en la garganta y relacionado con la empatía y la clarividencia.

Foto Vía: theappraiserlady

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2 comentarios

  1. elraperotriste dice:

    muy buena explicación!!! gracias por toda la información, saludos llenos de LUZ Y BENDICIONES!!

  2. eli dice:

    Hola gracias x la explicación …quisiera saber donde puedo adquirir una…hace mucho que la busco pero ninguna de ese color muchas gracias!!

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