Tótems, averigua cuál es el tuyo

Totem

En las diferentes culturas a lo largo de la historia de la humanidad los animales han sido objeto de culto y protagonistas de leyendas y mitos. El arte de la escritura en sus inicios contenían precisamente imágenes simbólicas de animales. A modo de ejemplo tenemos los jeroglíficos egipcios. Y antes de la aparición de la escritura, el arte que aparece en las cuevas de las sociedades primitivas (Altamira, sin ir más lejos), utiliza las figuras animales a modo de ritual para atraer la caza.

Los animales eran adorados y se les dedicaban rituales. Provocaban tanto la admiración y la veneración como el miedo y el terror. Para muchas culturas los espíritus estaban encarnados en algunos animales, lo que conocemos como Tótems.

El Tótem, o su concepto, aparece en todas las culturas. Cada clan, tribu, familia o comunidad posee su propio tótem. En la sociedad moderna también podemos ver clubs y otros tipos de asociaciones que poseen un animal representativo a modo de tótem (Club de Leones, por ejemplo).

A nivel individual, aunque no seamos plenamente conscientes de ello, todos poseemos un tótem. Desde muy pequeños nos aferramos al típico peluche, ya sea osito, conejito, perrito, gatito o cualquier otra figura animal que nos proporciona sensación de seguridad a la hora de dormir.

A lo largo de nuestras vidas, esos tótems individuales van cambiando según las circunstancias y necesidades de nuestra evolución. Si aplicamos la teoría de la sincronicidad de Jung, en la que afirma que la casualidad no existe y que todo está conectado, cuando se nos cruza un determinado animal en un determinado momento de la vida, puede indicar un mensaje. Tal vez debamos prestar atención a lo que significa ese animal para nosotros, en el sentido de que nos sugiere .

Puesto que cada animal es único en su comportamiento y en sus características, el resultado de compararlo con nuestro lado más instintivo nos dará una imagen de la situación por la estamos pasando en ese momento y de las dificultades o oportunidades que puedan surgir en el camino.

¿Quieres saber cuál es tu Tótem? Pues toma nota:

– Elige la criatura del mundo animal con la que más te identificas. Conócela. Sumérgete en ella y recupera el poder natural que has perdido por el camino.

Los animales son fieles a sí mismos. Nunca usan más fuerza de la necesaria para conseguir sus fines. Tenemos una extraña tendencia a «humanizarlos» y a reflejar en ellos comportamientos que son típicos del hombre tales como el odio, la violencia gratuita, la maldad y el egoísmo. Los antiguos admiraban y adoraban a los animales como seres cuyas virtudes deseaban adquirir.

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1 comentario

  1. azucena moran diaz dice:

    esta super interesante me gustaria saber mucho mas de este tema

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