La magia del templo hindú de Karni Mata

A unos pocos kilómetros al sur de la ciudad de Bikaner, en la India, se encuentra el pequeño pueblo de Deshnok, conocido por albergar el templo de Karni Mata. Su historia es muy curiosa.

Karni Mata fue una sabia mujer conocida en su tiempo, allá por el siglo XIV, por realizar milagros durante toda su vida. Se cuenta que, cuando su hijo más joven llamado Lakhn, se ahogó en el río, ella le pidió al dios de la muerte, Yama, que lo devolviese a la vida. Ante la respuesta del dios de que él no podía hacer semejante cosa, Karni Mata, cuyo poder era semejante al de la diosa madre Durga, sólo pudo encontrar una solución: que regresara en forma de rata, puesto que la otra opción no era posible.

Desde entonces, se dice, los descendientes de la familia de Karni Mata no mueren sino que pasan por el mismo proceso que Lakhan. Sus almas utilizan los cuerpos de estos animales para que su alma se quede en esta vida.

Miles de personas llegan de lugares remotos para visitar este mágico y singular templo. Gente de la misma región, de la misma India, del mismo continente y de continentes distintos llega cada día a Karni Mata para admirar y venerar a las ratas que habitan en templo, a las que se conoce con el nombre de Kabas.

El comportamiento de las Kabas no deja de ser curioso. Aparte de ser completamente inofensivas, se las puede ver jugar e incluso sentarse en el regazo de los que van allí a honrar a la diosa. Esto, como no puede ser de otra manera, es considerado por los devotos, una señal de que Karni Mata los ha bendecido.

Las Kabas consideran el templo su hogar. Nunca salen ni abandonan sus límites. Allí es donde nacen, se reproducen y mueren. Y lo curioso es que nadie ha visto ningúna Kaba muerta, de la misma manera que tampoco nadie ha sido testigo de ningún parto de estos roedores. Es más, se afirma que todas las kabas que viven en Karni Mata no sólo son del mismo tamaño y de la misma proporción, sino que su número no ha variado en casi 600 años ( se calcula que puede haber unas 20.000 ratas).

La fe de esta gente es tan grande que ellos mismos afirman que en la ciudad de Dashnok nadie ha enfermado por culpa de las Kabas. Aunque ésta afirmación es bastante discutible. Para mantener el templo las ofrendas de los devotos se distribuyen en dos partes, una es para los sacerdotes y se conoce con el nombre de Bhent Dwar; y la otra, Bhent Kalash, es para su desarrollo y mantenimiento.

Los habitantes de la región son los encargados de proporcionar alimento a las Kabas. Les llevan dulces, leche, cereales y una comida llamada bhog, especial para ceremonias religiosas. Si cualquier visitante viera una Kaba blanca en medio de varias Kabas marrones o grises, debería sentirse muy afortunado. Es la mejor señal de buena suerte y el mejor saludo que se puede recibir del Karni Mata.

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