Contratos entre almas, ayuda en el camino

Conectando gente

Creo que todos hemos oído mencionar la palabra “Karma” y, más o menos, tenemos una idea aproximada de lo que significa. Pero esta vez me gustaría hablar sobre algo llamado “acuerdos” o “contratos entre almas“. ¿Os suena?

Quienes defienden la reencarnación creen que, antes de nacer, nosotros mismos elegimos las experiencias que deseamos tener en nuestra siguiente vida. Una vez que nuestra alma decide lo que quiere, ya no hay vuelta atrás, no importa si más tarde nos arrepentimos, hay que seguir ese camino.

Pero contamos con un arma poderosa: el apoyo de otras almas para que hagan de nuestros padres, amigos, novios o novias, profesores o alumnos, e incluso de nuestros enemigos. Podemos elegir hasta nuestro estilo de vida, el lugar dónde viviremos, nuestro aspecto físco, el día de nuestro nacimiento…

Y todo esto con el propósito de que contemos con una ayuda extra, un “equipo”, no sólo para conseguir superar y aprender de nuestras propias experiencias vitales, sino también para que todas y cada una de esas almas lleguen a la misma meta. Al fin y al cabo, todo está conectado, verdad?

Situaciones que nos parecen tan insignificantes como ese conductor que nos cede el paso, la señora que se tropieza con nosotros en la cola del supermercado o ese vecino que siempre nos da los buenos días, pueden ser perfectamente almas con las hemos acordado encontrarnos por alguna razón que en este plano no llegamos a comprender, pero que sin duda la tiene.

Nuestro profesor, nuestro alumno, nuestro médico, nuestro paciente, nuestro padre, nuestro hijo… Podrían ser perfectamente esas almas amigas con las que tenemos un proyecto en común, una conexión. Tal vez debamos abrir más el corazón y mirar más allá de la simple apariencia física, incluso de su forma de ser aparente. Si somos capaces de explorar más a fondo todos los sentimientos y todo lo sutil que existe entre los dos, es muy posible que lleguemos a comprender el motivo de esa relación y lo que nos está enseñando y aportando a nuestra vida.

Durante cada encarnación, el alma aprende importantes lecciones. Pero debe encarnarse muchas vidas para aprenderlo todo. Por ejemplo, si yo quisiera experimentar, en una próxima existencia, lo que es la soledad, buscaría a un alma a la que le interesara aprender lo que es el desapego… o algo así.

A diferencia del Karma, el acuerdo entre almas pueden cambiar o interrumpirse en cualquier momento. No es contrato escrito en piedra. Tan sólo es un proyecto entre almas que deciden ayudarse, aunque en realidad no saben lo que pasará, si saldrá bien o mal lo que han previsto.

En todo caso, la lección será aprendida. Seguiremos atrayendo a más almas relacionadas con ese mismo asunto y repetiremos los mismos patrones de conducta una y otra vez, no importa si nos mudamos, cambiamos de trabajo o de cirujano estético… hasta que “despertamos” y salimos de ese círculo.

Pero miremos un poco más allá. El sólo hecho de que existan estos acuerdos entre almas, estos espirituales compañeros solidarios, ya implican una serie de cambios mentales importantes.

El más importante es asumir la responsabilidad de la propia vida, de las propias elecciones. Elegir ser la víctima es perjudicial para la salud. Y representa el camino más facil, lo cual no quiere decir el correcto. Saber reconocer que detrás de cada experiencia se esconde una valiosa lección, aunque muchas veces hay que esperar para darse cuenta.

Y, si se es capaz de ver en cada persona una parte de uno mismo, reconociendo que, en el fondo, todos somos parte de una unidad, toda lección estará aprendida y el contrato de almas finalizado con éxito.

Imprimir

Tags: ,



2 comentarios

Comments RSS

  1. bolas Atletico M dice:

    Y donde coño está escrito, yo creo que cada uno tenemos lo que nos buscamos, en nuestras decisiones de cada dia y nuestros actos, están las consecuencias que sufriremos el dia de mañana. Entonces si estás ya predestinado a vivir bien toda la madurez, da igual que de adolescente estés haciendo el hijoputa todo el dia delinquiendo, que no pasará nada. Los huevos que no.

  2. Judith dice:

    Eso no es incompatible con lo que he dicho. Además, tú tienes la absoluta seguridad de que esos a los que llamas h..no llevan su castigo encima? Una cosa es que no lo tengan, y otra es que no lo veamos. El castigo y sus consecuencias tienen muchas formas. Saludos.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top