El culto a los muertos en las culturas ancestrales

culto a los ancestros

Al igual que no se conoce la fecha exacta del nacimiento del Culto a los Ancestros, tampoco está muy claro el lugar donde tuvo inicio. Los más osados afirman que era una práctica ya habitual entre los Atlantes.

Hay indicios de esta costumbre en todos los rincones del planeta. Incluso hoy en día el culto a los antepasados representa un pilar importante de muchas religiones. La mayor parte de las religiones orientales, entre las que se encuentran el budismo y el taoísmo, practican el culto a los ancestros. Con esto no sólo quieren dar gracias a los antepasados por el legado dejado, sino que es una forma de valorar y dar continuidad a la familia.

En el Antiguo Egipto, al igual que ocurría entre los aztecas, se realizaban cultos funerarios con el fin de ayudar al finado a realizar la travesía del plano físico al espiritual. Por su parte, los Celtas daban excesiva importancia al culto a los antepasados, hasta el punto que, de acuerdo con el calendario celta, el año comenzaba el día 1 de noviembre que, según ellos, era el principal día del año puesto que la puerta al inframundo se entreabría. Es decir, ese día había más posibilidades de comunicación con los espíritus. Así, en esta fecha es cuando tiene lugar el Samain o fiesta de los muertos.

Los nórdicos llevaban al extremo la creencia de que, tras la muerte, debían pasar varias pruebas hasta alcanzar el lugar en el que serían recibidos por los dioses. La familia del muerto sacrificaba sirvientes para que lo acompañaran en la travesía (existe una leyenda que narra como un rey sueco sacrificó a sus nueve hijos en un esfuerzo para prolongar su vida hasta que sus súbditos le impidieron matar al último de sus hijos.

Entre las religiones germánicas existe un gran respeto por los espíritus ancestrales, quienes jamás deben ser molestados. Así, estos pueblos sólo pedirían ayuda a sus ancestros en momentos de suma dificultad en los que necesitasen sabiduría y coraje. En este caso, el jefe de la tribu realizaba un ritual para invocar al espíritu de su antecesor o del anciano más sabio de su comunidad.

Estos son algunos ejemplos de como, a través de los siglos, el ser humano ha sentido la necesidad de comunicarse con los muertos, de abrir la puerta que separa el plano físico del plano espiritual.

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