El secreto de la Alquimia

Alquimia

Generalmente el profano en Alquimia la entiende como una ciencia que se limita a la búsqueda de ese material desconocido, llamado Piedra Filosofal, que es capaz de convertir cualquier objeto en oro. Pero es un error interpretar literalmente los textos alquímicos puesto que todos ellos son una alegoría de tipo espiritual y místico en los que la transformación no se refiere al mundo material, sino al alma del individuo.

La Alquimia es la ciencia que permite un conocimiento profundo del Hombre, la Naturaleza y Dios. Y lo hace a través de los tres niveles de la vida: el intelectual, el espiritual y el físico. No se puede conocer uno de ellos sin conocer los otros dos puesto que los tres forman una sola cosa y son inseparables. La Piedra Filosofal vendría a ser el símbolo y la imagen de la perfección humana, o lo que es lo mismo, la finalidad de la Gran Obra.

Pero ¿dónde podemos hallar la Piedra Filosofal?, preguntan muchos. La respuesta en realidad son dos. Una de ellas te dirá que existía desde los tiempos en que Adán habitaba el Paraíso. La llevaba dentro de sí y nosotros la hemos heredado. La Piedra se halla dentro de cada uno de nosotros, esperando a ser encontrada. La segunda respuesta nos revela que ésta se encuentra en la Naturaleza, ya sea en las montañas, los ríos, el aire o la tierra.

En la Tabla Esmeralda se encuentran los siete pasos de la Gran Obra Alquímica. Cada uno de ellos nos va acercando más hacia el objetivo: La Piedra Filosofal.

  • Calcinación:

Corresponde al proceso que implica la destrucción del ego y el apego a lo material.

  • Disolución:

La psique debe sumergirse en el inconsciente para permitir que aflore todo aquello que ha sido negado por nuestro lado consciente.

  • Separación:

Durante este proceso se revisa todo el material antes oculto, descartando lo que no sirve y reintegrando en la persona lo que es valioso.

  • Conjunción:

Se produce la unión de nuestro lado femenino y masculino, dando lugar a una personalidad más fuerte e integrada.

  • Fermentación:

En esta fase aparece, igual que un fermento bajo  la luz y no de la oscuridad, una inspiración más allá de uno mismo y que desciende desde lo alto que ilumina todo el ser.

  • Destilación:

Se produce la purificación del ego, liberándolo de las emociones e incluso de partes de su identidad, para favorecer el desarrollo de su verdadera esencia y potencial.

  • Coagulación:

Ultimo paso de la Gran Obra. La coagulación libera la materia última del alma, la Piedra Filosofal. Nace una nueva sensación, una nueva fase de confianza que va más allá de todo y que proporcionará el acceso del alma a cualquier nivel de la realidad. Ese es el verdadero poder mágico de la Piedra Filosofal.

Todos participamos en cierta medida en el proceso alquímico. Podemos hacerlo de manera consciente, trabajando en la propia perfección, o bien obligados por el devenir de la vida, lo que implica a veces un gran sufrimiento. Ambos caminos nos llevarán a una misma meta: una conciencia y una espiritualidad más elevadas.

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6 comentarios

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  1. Drack dice:

    sta muy buena esta informacion kiero0 seguria prendiendo0 mas sobre la alquimia

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