El significado simbólogico de los números 1 al 5

Números en Esoterismo

Los números son algo más que simples dígitos. Son, al igual que han sido a lo largo de la historia de la humanidad, símbolos mágicos cuyo significado ha impregnado de sentido aquello con lo que se ha relacionado.

Hoy conoceremos brevemente el valor esotérico de los números que van desde el 1, la unidad, hasta el 5, el fuego creador que dota de vida todo aquello que aún no se ha desarrollado. Este valor te servirá para conocer, por ejemplo, más profundamente las distintas cartas del Tarot así como para interpretar los sueños en los que adquieren especial protagonismo.

  • Uno:

La unidad que conlleva, implícitamente, que hay algo más. Y es que no tendría sentido hablar de “uno” si no hubiera “otro”, y ésto tanto en el mundo esotérico como en cualquier otro. Así el número 1 necesita que haya otros números para encontrar su propio significado, al igual que los demás requieren de la existencia del 1 para medirse a sí mismos (el 2 es el conjunto de dos unidades). El 1 es la esencia de las cosas, la voluntad de vivir, de existir, de ocupar el lugar propio en el mundo, de autoafirmarse, la acción.

  • Dos:

El 2 es el reflejo de la unidad, la pasividad, el ser receptivo. Es la imagen en el espejo que te muestra a tu contrario, tu otra parte, y también es el otro, el que siendo una unidad te complementa, tu pareja. Así encontramos Norte y Sur, Sol y Luna, Mujer y Hombre, por poner algunos ejemplos. Este número representa por otra parte las emociones, lo que está oculto y no se ve sin más en la superficie; y también simboliza la cooperación con los demás y la capacidad de adaptación.

  • Tres:

El 3 representa el origen de lo que ya ha evolucionado, es la acción que busca ir más allá de las unidades que se complementan construyendo algo más grande, superior, evolucionado. Existe ya en este número la voluntad de crecer, de traspasar barreras, de establecer contactos con el resto del mundo para que el entendimiento entre todos abra vías de comunicación.

  • Cuatro:

El 4 simboliza el Todo, lo que se llega tras el 3 para demostrar que el proceso de evolución da sus frutos y sigue adelante. También aporta equilibrio y cierto descanso una vez que dicho proceso está en marcha, sin dejar, por otra parte, que cese el movimiento. La acción de este número es, por tanto, perseverante, constante. Está considerado como un círculo cerrado (como ejemplo podemos pensar en los cuatro puntos cardinales) pero en el que las posibilidades existen y están contenidas a la espera de un posterior desarrollo.

  • Cinco:

Tras el Todo llega el 5, la chispa de vida que hace crecer lo que se encuentra en el 4 en potencia. El Quinto Elemento es vitalidad, impulso, acción dinámica, así como multitud de caminos abiertos que pueden llevar a quien los sigue a cualquier parte. Es por ello el 5 símbolo de energía y de inteligencia creadora, esa que es capaz de transformar lo inerte en algo vivo, lo inútil en un sinfín de posibilidades.

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